jueves, 10 de octubre de 2013

Así nació la criminología

Así nació la criminología

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Un joven sabio italiano que se llamó César Lombroso (Verona, 1836; Turín, 1909), médico psiquiatra, ejercía su profesión en las cárceles de su país con los presos que había en ellas, naturalmente. Los caracteres de esos prisioneros los venía estudiando desde hacía años, tratando de encontrar en dichos sujetos la explicación de su conducta.

Y confía haber hallado definitivamente la clave del asunto en el cerebro de un famoso bandolero calabrés septuagenario llamado Vilella, quien acababa ser abatido por los carabineros. Al practicarle la autopsia, Lombroso encuentra en la cabeza del sujeto una depresión característica de nuestros primeros antepasados e impropia en los hombres de hoy, como lo es la foseta media de la cresta occipital, en lugar de la protuberancia que normalmente se halla en el cráneo humano.
Aquel joven sabio cree haber desentrañado el enigma referido acerca de la naturaleza del delincuente: Es un “ser atávico –así lo diagnostica textualmente– que reproduce en su persona los instintos feroces de la humanidad primitiva y de los animales inferiores”. Es decir, que el delincuente no sería otra cosa que un primitivo nacido con un retraso de cientos, quizás de miles de años. Se trata de un ser extemporáneo, un salvaje resurrecto cuya conducta corresponde a la de la época antediluviana en la que debió haber vivido.
Esas características no son únicamente de naturaleza ética, psicológica. También lo son físicas, anatómicas. Monstrum in fronte, monstrum in animo, el delincuente tendría rasgos corporales semejantes al hombre prehistórico o del Mogol.
Así nace la teoría del atavismo y así surge la Criminología Científica, a la que Lombroso llamó Antropología Criminal. Un edicto medieval que cita Lombroso incorpora la nota pintoresca al grandioso acontecimiento científico que está ocurriendo. Ese edicto ordena y consagra nada más y nada menos que: “En caso de duda sobre uno u otro culpable, aplíquesele la tortura al más feo de los dos”.






http://www.el-nacional.com/opinion/ELIO_GOMEZ_GRILLO-LOMBROSO_0_278372206.html

1 comentario:

  1. No es bueno juzgar por las apariencias, pero hay personas que a primera vista nos parecen peligrosas. Los legado de Cesar Lombroso continúan presente, aunque sus estudios y publicaciones causaron y siguen causando bastante polémica
    Lombroso el siglo XIX, desarrolló una teoría que define a posibles delincuentes por algunos de sus rasgos físicos. Lombroso fue uno de los precursores de la criminología moderna en cuanto a que se puede nacer predispuesto a ser un criminal por causas biológicas..
    Este italiano fue uno de los exponentes más importantes del positivismo criminológico.
    Se trata de una corriente que, en vez de exponer sanciones para determinado acto lo hace para un delincuente estudiando sus características, delito y forma de cometerlo, para luego buscar un castigo jurídico que se ajuste a cada caso.
    Cesar creía que la evolución humana y la forma en que el hombre fue cambiando, eran las claves para estudiar los actos criminales y, de cierta forma, evitar que ocurrieran trabajando sobre el individuo. Sus estudios, lo llevaron a elaborar la llamada “teoría del criminal nato",” que describe características físicas y biológicas de aquellos que nacen pre-dispuestos a ser criminales.
    Cesare Lombardo murió en 1909 y dejó un impresionante legado, siendo quizá uno de los criminólogos más influyentes en las corrientes que buscan encontrar el origen del mal.
    Una de las enseñanzas y postulados más importantes de la carrera de Cesare Lombroso, fue buscar aquellas señales que den con aquellas personas que, ya sea por causas biológicas o errores de la evolución, están predestinadas a ser criminales.
    Para Lombroso, los criminales natos son un error evolutivo que se saltó la selección natural y pertenece a etapas primarias del desarrollo humano.
    Esos delincuentes por naturaleza, según Cesare, presentaban una serie de signos no sólo físicos, sino que también de moralidad, comportamiento y socialización. Algunas de las características del llamado criminal nato, son: Asimetrías en el rostro y cráneo de apariencia irregular, con una frente chata, Sobre desarrollo de la mandíbula inferior, Orejas grandes y brazos más largos de los habitual, Mayor fuerza en el lado izquierdo del cuerpo, Vista aguda, Menor sensibilidad al dolor y al tacto, Falta de capacidad de remordimiento, control de impulsos y vergüenza, Tendencia a los vicios como la bebida, tabaco y drogas.
    Hoy en día no se juzga a alguien considerando la teoría del criminal nato, pero existen estudios que demuestran, por ejemplo, la existencia del gen asesino y, los sociólogos y sicólogos son capaces de detectar a los sociópatas y psicópatas.

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