miércoles, 1 de octubre de 2014

Ex Jefe de la Policía dicta conferencia sobre “Seguridad, Derechos Humanos y Manejo de Conflictos en los Centros Penitenciarios”


Por Departamento de Prensa ENAP / 01-10-2014 10:35 AM
Santo Domingo, D.N.- En el VI Foro Internacional de Expertos Penitenciarios de Alto Nivel, el ex Jefe de la Policía Nacional y Asesor Penitenciario del Presidente de la República, Dr. Manuel de Jesús Pérez Sánchez, explicó la importancia de la Seguridad, los Derechos Humanos y el Manejo de los conflictos en los centros penitenciarios.  

Pérez Sánchez, explicó que las Academias Penitenciarias,  llamadas a formar, capacitar y especializar a los actores del sistema correccional, tienen responsabilidades estelares en la manera en que se presta el servicio, en la continuidad y desarrollo de la excelencia en valores orientados a la promoción, protección y defensa de los derechos humanos, la justicia restaurativa y la reinserción social del egresado. 

¨Dentro de la amplia oferta educativa que deben de tener disponible, debería explorarse la necesidad de contar con un curso de manejo de conflictos en el ámbito correccional, que incluya las más modernas técnicas de prevención, así como herramientas útiles para impedir que se extiendan y generalicen¨, indico el Dr. Pérez Sánchez. 

Manifestó que “Al observar el fenómeno de la seguridad, en el interior de los lugares donde se llevan a vivir a los que entran en conflicto con la sociedad, con las reglas y normas legales, privándoles de la libertad, hay que tomar en cuenta, que la exclusión social no puede ser remediada sino con la justicia restaurativa, con la restitución de la civilidad, el absoluto respeto de los derechos humanos y el ofrecimiento de una oportunidad para la superación y el desarrollo progresivo que permita un retorno a la libre comunidad con las herramientas y habilidades útiles para el egresado y su entorno´´.

Agregó que se debe estar consciente de que si no se supervisa y da continuidad al proceso de rehabilitación del egresado en el medio libre, el privado de libertad va a reincidir, retornando al siclo correccional. 

En cuanto a la prevención y manejo de conflictos, explicó que en el ámbito laboral penitenciario tiene por misión básica atender al mismo tiempo varios frentes de potencial conflicto: la relación con cada uno de los internos, la relación de los internos entre sí, la jerarquía superior, con la familia, entre otros y al mismo tiempo debe impedir que se comprometa la buena marcha del servicio, proteger la integridad del personal y de las personas privadas de libertad y de los visitantes.

En cuanto al tema Terapia ocupacional, debe existir comunicación de calidad y revisión de procedimientos, explicó el Dr. Perez Sanchez.

Significó que para prevenir esta situación hay que mantener una buena comunicación de calidad con el usuario del servicio penitenciario, supervisarlo adecuadamente, manteniendo en todo momento y circunstancia el control, el respeto al interlocutor y escucharle, eliminar el ocio en las rutinas diarias, mantener una terapia ocupacional adecuada en calidad y cantidad, implementar procesos de rehabilitación a través de la educación, el trabajo, la religión, la práctica de las artes y el deporte. 

También dijo que es imprescindible, periódicamente, revisar los procesos y procedimientos para que no sean violatorios de la dignidad humana, satisfacer las necesidades básicas de los usuarios y adiestrar al personal para la ocurrencia de eventualidades, dándole las técnicas y habilidades para alcanzar sus objetivos resguardando la vida, integridad física y los bienes de todos.

En ese mismo orden explicó el ex Jefe de la Policía y ex director de Prisiones, que los programas de eventualidades deben incluir requisas, controles aleatorios, una buena aptitud frente a los conflictos entre internos, una aptitud idónea en cuanto a los conflictos y reclamos contra la administración, evitar la arbitrariedad en el cambio de las rutinas, cumplir fielmente las reglamentaciones vigentes, tener organizado un grupo antimotines con sus equipos, programas de mediación.

Sostuvo además, que es de vital importancia, especializar un equipo en arbitraje, métodos de manejo de conflictos, alternativas para el manejo de conflictos, conciliación y negociación entre internos, ´´disponibles para que sean implementados por el personal autorizado´´. 


“Hay que evitar que las requisas se conviertan en un método de control informal caracterizado por la violencia y la falta de respeto a la intimidad de las personas privadas de libertad´´, manifestó el Dr. Perez Sanchez.

Sin embargo aclaró que es imprescindible conocer de antemano el tipo de pertenencias que tiene cada uno de los internos, para evitar riñas, fuga o motín, perjudicando al personal penitenciario y a la buena marcha del servicio.

´´Lo más aconsejable es impedir que puedan entrar cualquier objeto de manera legal o ilegal al centro correccional, que no sean aquellos autorizados por la administración”, indicó 

El Asesor en Materia Penitenciaria del Poder Ejecutivo entiende que el  propósito del vigilante penitenciario, es impedir que las mismas rutinas se ejecuten por el mismo personal, y a veces de modo improvisado y sin control del personal jerárquico de la institución, en todo caso, es imprescindible reconocer la existencia del conflicto, diagnosticarlo, identificar opciones para eliminarlo y tomar la acción necesaria a fin de impedirlo sin irse a lo personal, sin evadirlo y sin presentar una aptitud rígida.

En cuanto a la “Aptitud del personal”, explicó que “Es muy delicada la cuestión de saber si el personal está operando con todas sus capacidades y facultades o si en el proceso de su trabajo ha llegado a un extremo de fatiga que le ha ocasionado un daño psíquico, apenas perceptible, que no se logra descubrir a tiempo sino cuando ya es tarde. Es necesario entonces tomar en cuenta vacaciones, permisos y traslados, adiestramiento y seguimiento personalizado para el agente penitenciario.
´´A veces, prejuicios y estereotipos hacen variar el comportamiento del agente de vigilancia y tratamiento y, entonces, no son ya los reglamentos los que guían su comportamiento, frente a los requerimientos y reclamos de los internos; por esa razón es necesario hacer un correcto seguimiento de la aptitud y el comportamiento de cada VTP, pues con el tiempo se va llenando de los conflictos y de los problemas de las personas privadas de libertad, trayendo como consecuencia repercusiones emocionales que le afectan en su trabajo o en su vida privada”.  Expresó.

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